Thursday, July 15, 2010

Cuba, una Nación con cimientos de gelatina. Por José Ramón Morales

No hay dudas de que la historia de Cuba como país independiente comenzó mal, por lo tanto no puede tener ni un presente, y mucho menos un futuro prometedor como tal, pues empezó torcida.

Los historiadores se han encargado de crearnos una imagen irreal de nuestros patricios, pero la verdad es muy distinta.

Comenzaremos por la Bandera Cubana, que fue diseñada por un venezolano hijo de españoles que siempre luchó al lado de España, en Venezuela en contra la independencia, después viajó a Cuba, después a la península, regresa a Cuba y su amigo el gobernador de la Isla le dá ciertas prebendas. Al sustituir al Gobernador por uno nuevo, éste se las quita y Narciso López decide irse para EEUU, reunir a unos mercenarios (la mayoría norteamericanos) a los que les prometió $1000.00 y 64 hectáreas de Cuba una vez ganada la guerra y su propósito era independencia y su posterior anexión al sur de EEUU, que era donde permanecía la esclavitud y el abiertamente representaba a los esclavistas del sur, por lo que en su primer desembarco en la ciudad de Cárdenas, no tuvo ningún apoyo y tuvo que retirarse, así todo Cárdenases considerada Ciudad Bandera, pues es donde por primera vez ondeó la Bandera Anexionista y defensora de la Esclavitud, o sea la bandera diseñada por Narciso López y que fue rechazada por los cardenenses, pero esa verdad no importa, hay que seguir con la fantasía y celebrar que allí ondeó por primera vez la Bandera Cubana.

Por otro lado, en 1868, época en la que ya se había introducido el sistema de máquinas de vapor y mecánico en los ingenios azucareros, como en los tres de Francisco Vicente Aguilera, el de Perucho Figueredo, y estaba la Demajagua, un ingenio azucarero de Céspedes, que había comprado por $80,000 el año anterior pero que estaba dando pérdidas, entonces a éste último se le ocurre cambiarle de trabajo a sus esclavos y ponerlos a luchar bajo su mando. Para todos, el le dió la "Libertad a sus Esclavos", pero en realidad les cambió el trabajo, ya no iban a trabajar más en el ingenio, ahora tenían que pelear obligados bajo su mando y por supuesto, no podían ser esclavos, pues tu no le puedes dar un machete a un esclavo.

Vicente Aguilera que era el hombre más rico de Oriente, también liberó a sus 500 esclavos, quizás con la máquina de vapor en sus ingenios ya no los necesitaba, pero era muy importante que pelearan, pues el objetivo era eliminar a España de Cuba para ellos gobernar la Isla como una finca privada, algo así como lo que lograron los Castro. También tenían como objetivo después de la independencia la anexión a EEUU, pues temían que los negros en Cuba le pasaran la cuenta a los blancos como sucedió en Haití. Yo me pregunto, como una persona puede tener 500 esclavos por años, cuando eso era un acto criminal, todos sabemos lo de los látigos, y un día cambia, le da la libertad y se convierte en un patriota?. No señores, tenían que darle la libertad desde el momento en que los compraron y ponerlos a trabajar en sus negocios de forma decorosa, eso es lo que hace una buena persona, pero tu te das cuenta de que para ellos los negros no eran iguales a ellos, sólo los usaron como carne de cañón y los engañaron con promesas falsas.

José Martí, nuestro Apóstol, casi la reencarnación de Jesucristo en la tierra, una figura a la que no se puede criticar, pues es casi como una blasfemia, también tiene su techo de vidrio.

A Martí se le ocurrió criticar duramente a los mambises mediante un articulo sobre uno de Ramón Roa, un mambí que escribió "A pie y descalzo", donde narra sus peripecias como expedicionario del Buque "El Salvador", capturado por los españoles y sus desventuras para salvar la vida. También critica a los mambises que no quieren volver a la guerra, pues se dieron cuenta que fue un error y los mismos cubanos los criticaron muchísimo y los culparon de la destrucción que causaron. Inclusive Ramón Roa, de mambí, se cambió para el Autonomismo y ya en la Cuba pos España, no participó en nada y se alejó de todo. Pero siguiendo con Martí, Enrique Collazo, quien fuera capitán del ejercito Mambí y peleó durante la Guerra de los Diez Años, le escribe una carta a Martí que yo publiqué en le Blog, y en el que le recuerda que mientras la patria más lo necesitaba, él puso sus intereses personales por delante, o sea, vamos a hacer un recuento. Martí es apresado por sus ideas políticas a la edad de 17 años, en 1870, Cuba estaba en plena guerra, después es deportado a España y se pone a estudiar en Madrid Abogacía y Filosofía y Letras, se gradúa en 1874 y se pone a viajar por Europa. Enrique Collazo le recuerda, que mientras su deber es ir a pelear a Cuba por la independencia, el decide viajar por America Latina, llega a México y se reúne con su familia y además contrae matrimonio, y en Cuba los mambises muriendo y el con edad suficiente. Después viaja a EEUU. En 1878, cuando el gobierno español les dá admitía a todos los revolucionarios, mediante el Pacto del Zanjón, éste regresa a Cuba y abre su Bufete de Abogado, también tiene cargos en el Partido Liberal y se postula para las Cortes por la región de Santiago de Cuba y Puerto Príncipe, pero los mambises resentidos con su postura frente a la guerra, deciden no darle su voto. Fueron muchos las criticas que recibió Martí en Cuba, además por su artículo criticando a los que pelearon y que ya no quieren volver a pelear, o sea, a los que habían arriesgado sus vidas cuando él estaba estudiando y viajando por Europa y América.

Martí a pesar de darse cuenta en sus visitas a los diferentes países latinoamericanos, de que con la independencia lo único que había cambiado, éra, que ahora los gobernantes éran nacionales, pero que había dictaduras y los pobres seguían igual, se empeñó en llevar a cabo una revolución en Cuba, como si allí las cosas serían distintas. Siempre estuvo muy preocupado en como se trataría al español una vez liberada Cuba, él no confiaba en sus gentes, por lo que en el último momento antes de la guerra, hace firmar el Manifiesto de Montecristi, donde se comprometen a respetar a los españoles en una Cuba libre.

La revolución de Jose Martí fue muy dañina para Cuba, el cubano no quería más guerra, pero él se empeñó en hacer una y demostrarle a los mambises de la guerra de los Diez Años, que él sí tenia valor. Su muerte es un misterio, pues a la hora de salir a pelar, se le ordena que se quede en el campamento junto a un jóven, pues el no tenía experiencia en la guerra. Martí parece que eso lo tomó como una ofensa y en un momento decide salir a la lucha de una forma suicida.

Martí y Maceo siempre expresaron que si algún día EEUU atacara a Cuba, ellos lucharían al lado del ejercito español, sin embargo una vez muertos, al igual que Panchito Gomez Toro, y otros muchos, los mambises habían perdido la guerra, ganaron los autonomistas y se comienza la Autonomía en Cuba el 1 de enero de 1898, después que la Reina Madre el 25 de noviembre de 1897 firmara a nombre de su hijo el Rey, un Decreto que hacia extensivas las Leyes de la Península de 1874, hacia Cuba y Puerto Rico y se comenzaba la Autonomía en ambas islas, Máximo Gómez decide pedir ayuda a los EEUU y se puede decir que fué quién entregó la Isla y traicionó la memoria de Martí y Maceo. Después EEUU se encargó de pasarle la cuenta al no dejar que los mambises desfilaran por las calles de Santiago y además los jubiló para que no participaran del nuevo gobierno.

Máximo Gómez, tuvo la cruel idea de llevar la Tea Incendiaria por toda Cuba, y no era más que destruir toda la economía próspera, quemar los ingenios azucareros, los sembradíos de caña de azúcar y de todo tipo, matar las reses, quemar los ferrocarriles, los telégrafos, las fincas, los pueblos, en fin, destruir la isla para que España perdiera interés por ella y sólo recogiera cenizas. Que cruel fue Máximo Gómez?, cuántas familias murieron por su culpa, sin embargo es uno de nuestros patriotas.

Cuando comenzó la Autonomía en Cuba, la isla enseguida comenzó a prosperar. Los autonomistas invitaron a los mambises a participar del nuevo gobierno y hubo tropas que salieron de la manigua y se unieron. El único que no lo hizo fue Máximo Gómez, que decretó pena de muerte a quien fuera a hablarle de Autonomía y como dije anteriormente, entregó Cuba a EEUU. Gómez declaró que en la guerra, sus mejores Generales fueron Junio, Julio y Agosto, o séa los meses de calor en Cuba y de gran cantidad de mosquitos y enfermedades que mataron a muchos españoles. No hubo una ciudad importante que hayan tomado los mambises, pues el pueblo no los quería, aunque los libros de historia dicen lo contrario.

Enrique Collazo, que fue capitán del Ejercito Mambí, en un libro escrito en 1905, reconoció que la autonomía fué buena para Cuba, lo que no le dieron tiempo.

Todos sabemos que en 1899 el 1 de enero, se arría la bandera española y se iza la norteamericana, comenzando a ser colonia de EEUU y el 20 de Mayo de 1902, se comienza la República de Cuba, impuesta, pues si los cubanos por mayoría estaban contentos con la Autonomía española, pues lo democrático hubiese sido hacer unas elecciones para ver que quería el pueblo, claro que eso era imposible, pues EEUU era quién no quería a España en Cuba, era más fácil dominar una república mediatizada con la Enmienda Platt.

Isla de Pinos nos costó trabajo recuperarla, pues EEUU la quería como su territorio, pero en 1924 la recuperamos. En 1934 se deroga la Enmienda Platt y se puede decir que somos una República independiente, pero en 1952 Batista dió un golpe de Estado y se acabó la democracia hasta nuestros días, que padecemos la dictadura de los Castro por más de 51 años.

Una Nación que nació torcida, jamás su tronco endereza….. espero que algún día retomemos la Comunidad Autónoma de Cuba, la primera que se fundó en España.

Quiero aclarar algo, los cubanos piensan que EEUU construyó el ferrocarril en Cuba, pero fué España, como una muestra del cariño hacia la isla. Compró los trenes y fabricó las lineas férreas. Fueron muchos isleños los que participaron en su construcción, además de españoles de todas partes y eso antes que en cualquier otro lugar del país. EEUU sólo fabricaba las locomotoras y España las compró como hace cualquier nación. Hoy en día en España se fabrican los mejores trenes del mundo y EEUU está pensando en comprarles.

Tuesday, July 13, 2010

Carlos Manuel de Céspedes y Perucho Figueredo eran anexionistas


De Carlos Manuel de Céspedes (El Padre de la Patria) podemos afirmar que tenía ideas anexionistas, en ese escrito que verán abajo, además de que su bandera es la copia de la de Texas. También Perucho Figueredo, quien escribió el Himno Nacional, firmó la carta.


Apenas dos semanas después del alzamiento del 10 de octubre de 1868 los insurrectos enviaran una carta al secretario de estado norteamericano en la que decían como conclusión:


Por eso al acordarnos de que hay en América una nación grande y generosa, a la cual nos ligan importantísimas relaciones de comercio y grandes simpatías por sus sabias instituciones republicanas que nos han de servir de norma para formar las nuestras, no hemos dudado un solo momento en dirigirnos a ella, por conducto de su Ministro de Estado, a fin de que nos preste sus auxilios y nos ayude con su influencia a conquistar nuestra libertad, que no será dudoso ni extraño que después de habernos constituido en nación independiente formemos más tarde y más temprano una parte integrante de tan poderosos Estados, porque los pueblos de América están llamados a formar una sola nación y a ser la admiración y el asombro del mundo entero. [En: Portell Vila, Herminio. Historia de Cuba en sus relaciones con los Estados Unidos y España. Miami: 1969, p. 217].Encabezando las firmas estaba el futuro Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes, Pedro Figueredo, el hombre que le gustaba escribir himnos montado en un caballo y Bartolomé Masó, el mismo que lanzara en 1895 el famoso Grito de Baire.

Meses después (6 de abril de 1869) los representantes camagüeyanos en una carta al recién elegido presidente norteamericano Ulysses Grant le decían:

Parece que la Providencia ha hecho coincidir estos acontecimientos con la exaltación al poder del partido radical que representáis, porque sin el apoyo que de ese partido aguardamos, puestos en lucha los cubanos con un enemigo sanguinario, feroz, desesperado y fuerte, si se consideran nuestros recursos para la guerra, vencerán, sí, que siempre vence el que prefiere la muerte a la servidumbre, pero Cuba quedaría desolada, asesinados nuestros hijos y nuestras mujeres por el infame gobierno que combatimos, y cuando según el deseo bien manifiesto de nuestro pueblo, la estrella solitaria que hoy nos sirve de bandera, fuera a colocarse entre las que resplandecen en la de los Estados Unidos, sería una estrella pálida y sin valor. [En: Portell Vila, Herminio. Historia de Cuba en sus relaciones con los Estados Unidos y España. Miami: 1969, pp. 238-239.]

Tampoco la mayoría del pueblo cubano sabe que éramos españoles de nacimiento desde 1821 cuando nos convertimos en una semi-provincia de ultramar, ni que 1837 ya éramos 6 provincias españolas de ultramar y mucho menos que el 25 de noviembre de 1897 hicieron extensivas las leyes de la península de 1890 hacia Cuba y Puerto Rico, ni que en enero de 1898 se comenzó la Comunidad Autónoma Cubana de España, hasta el 1 de enero de 1899 que EU gano la guerra.

Siempre nos han dicho que éramos colonia, han engañado al pueblo cubano con mentiras y cuando te das cuenta de la manipulación, los historiadores pierden credibilidad y entonces uno se cuestiona todo lo escrito.

No me gustan las mentiras, ni la manipulación.Tengo que ir repitiendo lo mismo en este blog, porque “El Arte de Aprender, es el Arte de Repetir, Repetir, Repetir”.Todo el mundo conoce la Coca Cola, sin embargo se gastan billones de dólares dando el mismo mensaje y por eso se conoce.

Las personas tienen que ir conociendo como hemos sido engañados por la mayoría de los historiadores cubanos.

Biografía:
Algunos datos del blog de Enrisco; http://enrisco.blogspot.com/2007/11/nuestros-prceres-y-el-anexionismo.html
Publicado por José Ramón Morales en 2/25/2009 05:43:00 a.m.

Cómo sería hoy la Comunidad Autónoma de Cuba con Zapatero

A pesar del presidente Rodríguez Zapatero y el PSOE, como seria una Cuba de no haber ocurrido al Guerra Hispanoamericana, o sea que EU no nos hubiese separado a la fuerza y haber continuado la Comunidad Autónoma de Cuba, la primera de España desde el 1 de enero de 1898?

Pues bien, Cuba estuviese con sus carreteras en muy buen estado, y coches nuevos o bastante nuevos, muchos de sus pueblos blancos, bien pintados y bien trazados, el Euro como moneda oficial, el pasaporte de la Unión Europea sería un derecho de cada cubano español. Perteneceríamos el Primer Mundo, hubiese abundancia en todo, ciudades bellas, las personas bien vestidas, mucho vino, tapas, salero, salsa, mojitos, cubatas, muchos canales de televisión, muchas romerías, verbenas, fiestas populares. Los cubano españoles no tenían que emigrar y las familias se mantendrían unidas. Los viajes a la Península, Canarias, Mallorca, etc., con un precio preferencial por ser comunidades autónomas. Estuviéramos en un Gran Paro!, muchos cobrando sin trabajar, hasta que mejore la Crisis Mundial, unas peleas constantes entre el PSOE y el PP, pero todos los bares y Pubs repletos, los cubanos vivirían MUCHISIMO MEJOR que ahora que somos “Independientes”. Así todo, muchas personas de Latinoamérica y el Caribe querrían emigrar hacia Cuba y obtener la ciudadanía española y el pasaporte unitario.

Cuba sería sin dudas la Comunidad más bella de España, con un gran turismo norteamericano, además de muchos retirados viviendo en Cuba dejando dólares y euros mensualmente sin trabajar y dando trabajo a muchos españoles. Muchos negocios peninsulares e insulares de toda España en Cuba También muchos peninsulares e insulares europeos irían a pasar el invierno a Cuba lejos de las nevadas europeas.

Tendríamos una plena democracia, los presidentes se cambian cada 4 años, Libertad de Expresión, Respeto a Todos los Derechos Humanos. Educación al alcance de todos al igual que la Salud.

Cuba hubiese contagiado al resto del país con la alegría que caracteriza a su pueblo y muchos habrían desistido de la idea de separase de España.

En estas fechas, estuviesemos aunque con poco dinero, preparando fiestas y pasándola bomba, celebrando las Navidades en familia.

Estoy seguro que esto algún día vendrá, en el fondo es lo que muchos queremos aunque no lo hayamos digerido.

Biografía de Narciso López


WIKIPEDIA
La Enciclopedia Libre

Narciso López de Urriola (Caracas, 1798 – La Habana, 1 de septiembre de 1851) fue un militar venezolano, mártir y promotor de la creación de la Bandera de Cuba y del Escudo de Cuba, los cuales fueron diseñados en 1849 por Miguel Teurbe Tolón a partir de una idea de Narciso López.[1] Narciso López, el poeta Miguel Teurbe Tolón , José Aniceto Iznaga Borrell,[1] su sobrino José Maria Sánchez Iznaga, Cirilo Villaverde y Juan Manuel Macías, confeccionaron la bandera de Cuba, que es hoy el pabellón oficial: 2 franjas blancas, tres azules, un triangulo rojo y una estrella solitaria. Sobre ella juraron luchar y ofrendar la vida por hacer Cuba independiente.

Algunos historiadores, como Hugh Thomas, argumentan que Narciso López se convirtió en un promotor de la anexión de Cuba a los Estados del sur de Estados Unidos. Como corriente política, ese anexionismo de Narciso López fue animado por los intereses esclavistas de los EE.UU.

Nació en Caracas, Venezuela, en 1798, y fue ejecutado por alta traición mediante garrote vil en La Habana el 1 de septiembre de 1851. Sus padres fueron Pedro Manuel López y Ana Paula de Oriola, ambos de origen Vasco.

Durante el proceso de emancipación de la América Hispana sirvió en el Ejército español, luchando entre otras batallas en las de Las Queseras del Medio en 1819 y Carabobo en 1821 donde dirigió el Regimiento del General de la Quinta División del ejército del Mariscal Miguel de la Torre, su última actuación en Venezuela, fue en la Batalla naval del Lago de Maracaibo (Última batalla de la independencia de Venezuela), donde al ser destrozada la flota española, huyó a Cuba con un grupo de marinos del lado realista. Al independizarse Venezuela llegó a Cuba con los restos del Ejército español, en 1823.

Cuatro años más tarde marchó a España, y allí frecuentó los círculos criollos. Luchó en la guerra civil que se desata en España (primera Guerra Carlista), donde sus méritos militares le elevaron al grado de brigadier en 1836. En 1839 recibió el cargo de gobernador de Valencia y un año más tarde fue ascendido a general. También ocupo el cargo de Gobernador Militar de Madrid y representante en las Cortes por Sevilla. Tomó parte en la revolución española de 1840.

Regresó a Cuba en 1840 con Jerónimo Valdés, que había sido nombrado Capitán General. Éste le confió la tenencia de Matanzas y Trinidad y la presidencia de la Comisión Militar, contrayendo asimismo matrimonio con una hermana del gran terrateniente cubano, Francisco de Frías y Jacott, Conde de Pozos Dulces.

López y la independencia de Cuba
Bandera de Narciso López, actual bandera cubana.

Escudo de Cuba.A la caída de Valdés, el sucesor de éste, el Capitán General Leopoldo O'Donnell, le destituyó en 1843 de sus cargos, y desde entonces se alineó y comprometió con las causas de los terratenientes cubanos, en línea con el mantenimiento de la esclavitud del Sur.

En contacto con los grupos Autonomistas locales de las fortunas de la isla, se embarcó en acciones contra la metrópoli, como la llamada conspiración de la Mina de la Rosa Cubana, que tenía ramificaciones en toda la isla y tras cuyo fracaso se vio obligado a huir a Estados Unidos, donde en 1848 recibió la protección del gobernador del estado de Misisipi.


En aquel mismo año, el contacto entre grupos separatistas cubanos (el de Trinidad, dirigido por el propio López, y el aristocrático de La Habana y Camagüey, liderado por Salvador Cisneros Betancourt, fructificó en la organización de un Consejo Cubano en Nueva York.“José Aniceto Iznaga Borrell, Gaspar Betancourt y Alonso Betancourt pasaron a Washington con el propósito de satisfacer el de entrevistarse con Polk. Para llegar a esto, solicitaron la intervención de Jefferson Davis, senador por el Estado de Mississippi, y William J. Brown, subsecretario de Comunicaciones. Se presentaron todos en la Casa Blanca el 23 de junio de 1848." Desde aquella plataforma trataron de sensibilizar hacia la causa separatista a los medios políticos estadounidenses, proponiendo al presidente de los EE.UU. James Knox Polk la compra de Cuba por 130 millones de dólares, a la Corona de España, negociaciones que, al efectuarse directamente con el gobierno federal, podían significar el fin de la esclavitud lo que no convenía a los intereses que López representaba.

Narciso López, por su lado, se dedicó a preparar una expedición, a la apertura de suscripciones y financiación a través de la familia Iznaga[2] que financiaron la primera invasión de Cuba en 1849, a actividades de propaganda e incluso, junto a Teurbe Tolón, al diseño de una bandera, a la imagen y semejanza de la de Texas para su incorporación a la Unión como nueva estrella, y que luego se convertiría en la actual bandera cubana.

En julio de 1849, Narciso López lanzó una expedición de liberación desde Round Island, Nueva Orleans. En ella participaban algunos veteranos norteamericanos de la guerra contra México. Otros iban por la oferta de 1.000 dólares y 64 hectáreas de Cuba que se les habría hecho efectivas en caso de tener éxito. López ofreció el mando al político sudista Jefferson Davis, quien recomendó al coronel Robert E. Lee por 200.000 dólares. Lee rehusó ante la oposición del gobierno de Washington de romper el Tratado de Neutralidad con España de 1818 y consecuentemente, López decidió asumir personalmente la jefatura de la expedición.

El 9 de mayo de 1850 se concretó su proyecto expedicionario, al desembarcar en Cárdenas con 600 hombres, pero el escaso apoyo en la isla, al ver que el objetivo era mantener la esclavitud y la inferioridad de sus fuerzas le obligaron a retirarse.

El 12 de agosto de 1851 en una nueva expedición, con 400 mercenarios a bordo del Creole, contra las órdenes del gobierno federal, desembarcó nuevamente en la isla con la pretensión de establecer una república independiente y su posterior anexión a los EE.UU.

En el transcurso de aquella nueva tentativa cayó prisionero en Pinos de Rangel y fue ejecutado por traición, mediante garrote vil, en La Habana el 1 de septiembre de ese año. La derrota y muerte de muchos expedicionarios, procedentes de Nueva Orleans, provocó la destrucción del consulado español en aquella ciudad y el cambio de nombre de numerosos habitantes de dicha ciudad para ocultar su procedencia española. Varios miembros de la familia Iznaga, ante la posibilidad de ser acusada, se trasladó al estado de Misisipi, donde adquirió extensiones de terreno para el cultivo de algodón mediante esclavos.

Referencias. "Historia de la isla de Cuba " - Page 77 by Carlos Márquez Sterling, Manuel Márquez Sterling - History - 1975 - 392 pages

Por qué una Cuba española? Por José Ramón Morales

Sé que hay personas que les gustaría preguntarme por qué de una Cuba española, si llevamos muchos años de independencia y los cubanos tenemos el talento y somos capaces por nosotros mismo de crear un país maravilloso?

Mi respuesta es la siguiente. Después de años estudiando la idiosincrasia de mi gente, he llegado a la conclusión de una Cuba española por las siguientes razones:

No hay dudas de que el cubano es muy talentoso y se ha destacado en todos los campos, bien sean intelectualmente, en la música, en la salud, en los deportes, en las artes en general. Hemos demostrado ser un pueblo fuera de serie. Donde quiera que ha llegado el cubano por lo general se ha destacado y ha sabido salir adelante y en muchos casos ocupar las altas posiciones en cualquier esfera de la vida. Pero tenemos un gran defecto, y es que hemos creado grupos de cubanos intransigentes en sus ideas. Tenemos una izquierda intolerante y una derecha también. Ahora no quiero que me empiecen a tirar piedras de ambos lados. Sabemos que para el gobierno cubano no hay términos medios, o estas con ellos 100% o eres su enemigo y si pueden te aplastan. Pero también tenemos una derecha poderosa, que debido a esa intransigencia, pues la reacción ha sido la misma pero al revés, la palabra es intolerancia, y de esa forma no vamos nunca a poder lograr un país en armonía y para todos los cubanos.

Tenemos que entender que Cuba tiene que ser de todos, esta claro que en la Cuba del futuro es muy triste darle cabida a un partido que ha sido el culpable de más de 50 años de dictadura, separación familiar, fusilamientos, etc. Creo que aunque exista el Partido Comunista los seguidores serian pocos, pero habría partidos políticos de izquierda que en mi opinión si tendrían peso político. La derecha cubana, después de tantos años de sacrificios, muertes, separación familiar, etc., esta dañada, y es intransigente. Además lo demuestra con orgullo, y ese es el peligro, pues eso hace a un país muy dividido. Desgraciadamente hay que buscar el balance, y yo considero que lo podemos encontrar en España, siempre como mediador para que pueda existir una Cuba para todos.

Todos los cubanos tenemos que tener los mismos derechos en una Cuba futura, sino, no pasaría mucho tiempo en el que habría otra revolución y ya no queremos eso nunca más. El país hay que reconstruirlo complemente. Hay que hacer un balance de todas las cosas y habrá que dejar algunas que por mayoría así decidan. Por supuesto que hay que despolitizar el país completamente, y yo diría que para no herir sensibilidades, eliminar todas las figuras de mártires, héroes de la revolución, propaganda política, símbolos, consignas. Concentrarnos en trabajar por el bien Cuba, siempre respetando la constitución y la democracia. Todos tenemos derechos y hay que hacerlos valer, aunque no estemos de acuerdo con las ideas de ese otro grupo político. Esa es la única forma de crear un país democrático y civilizado.

Como la transición española que nos ha dado un ejemplo de que si se puede pasar de una feroz dictadura a una democracia, vamos a tener que dar admistia grupos de personas involucradas con el gobierno, siempre y cuando no tengan sus manos manchadas de sangre, pues esos tendrían que ir a los tribunales, pero la estabilidad del país esta por encima de revanchas políticas. Eso como país independiente creo que no seríamos capaces de realizar. España sería ese balance y la forma de mantener el orden y hacer que se respete la Constitución española, que defiende la plena Democracia, Libertad, Derechos Humanos, Justicia Social, etc. Eso es lo que necesitamos para sacar la isla hacia adelante.

No estamos vendiendo la soberanía, estamos comprando el balance que nos permita mantener la democracia y avanzar en un mundo globalizado. Nosotros somos La Puerta de Las Américas, pero España, es La Puerta de Europa, no hay forma de los dos paises que fueron uno solo por más de 400 años, no salgan ganando con esta unión.

Tendríamos autonomía para gobernarnos, y seríamos parte de un bloque muy importante que nos ayudaría a crecer y desarrollarnos en poco tiempo. Todas son ventajas, ¡Analicemos!

José Ramón Morales
Miami, 30 de julio del 2009

Partido Autónomo Cubano, una opción de futuro. Por J.R.M.

Pienso que en una Cuba democrática, todas las opciones son viables. Teniendo en cuenta que ya en Cuba pasamos por la experiencia de ser primero una colonia norteamericana, después una Republica mediatizada o semicolonia, mas tarde una republica semi-independiente y dependiente de diferentes potencias como la URSS, en parte China, ahora dependiendo de Venezuela, etc. y nada de estos traer un desarrollo y bienestar para la isla. Al contrario. Se ha creado un gobierno eternalista y maquiavélico que lo domina todo y no da espacio ni para los mas elementares derechos humanos como son la libertad de locomoción, libre expresión de las ideas, etc...

Pienso que es hora que los cubanos veamos el futuro sin ataduras al pasado, o sea que lo que hicieron nuestros héroes y mártires quizás fue lo mas conveniente en esa época pero a la larga el resultado no ha sido bueno y hay que cambiar la estrategia y probar nuevos horizontes.

Teniendo en cuenta que la mayoría del pueblo cubano en la isla hoy en día quisiera hacerse ciudadano español y tener ese pasaporte europeo. Además como una alternativa ciudadana. Pienso que al derrotar EU a España en diciembre de 1898, tener a los mambises como fuerza independentista y por ende triunfadores también, era lógico de que no se hablara mas del autonomismo. Han pasado más de cien años y los resultados no han sido buenos, por lo que este, vuelve tomar vigencia como una alternativa viable.

Por supuesto en una Cuba democrática todo se basa en el voto popular, La mayoría decide y hay que respetarlo. Solo que también es democrático el crear un partido si hay personas que piensen que eso es lo mas beneficioso para el país.

Se debe crear el Partido Autónomo Cubano con miras a una integración de Cuba al estado español. Seria como continuar una obra inconclusa que comenzó primero el 25 de noviembre de 1897 al equiparar las leyes reinantes en la España peninsular e islas españolas de Europa, con las que existían en la isla. En enero de 1898 se crea un gobierno provisional autónomo, en abril de ese año se hacen las elecciones parlamentarias cubanas, en mayo se reúne el Parlamento Autónomo Cubano Definitivo y en diciembre España pierde a Cuba mediante la guerra hispanoamericana. El 1 de enero de 1899 se arriaba la bandera española y se izaba la norteamericana.

Creo que esto es un trabajo en conjunto con España que tiene que estar de acuerdo con el reto. Han pasado muchos años y me imagino que habrá cierto temor por parte de la población española. Esto lleva un periodo de estudio y análisis.

Para España la unión equitativa con Cuba, supone además de ampliar su territorio, para nada extranjero, pues esta fue quien la creo desde que la Isla era un gran bosque por más de 400 años, es un lugar con todos los ingredientes para desarrollarse muy rápidamente.

Si no es menos cierto que las escuelas en Cuba han servido para adoctrinamiento y como una forma de recaudación de divisas por parte del gobierno mediante el trabajo esclavo de sus profesionales, también es cierto que esas escuelas aunque hayan que restaurar su estructura, están regadas por toda la isla facilitando el que solo tengan que cambiar el método de enseñanza por una forma no politizada, democrática, pero que va a ser fácil el que la enseñanza al igual que la salud que debe mejorar muchísimo, ya tenga infraestructuras regadas por todo el país hasta en los lugares mas remotos.

Cuba necesita restaurarse completamente, pero tampoco podemos obviar que no hay un país en el mundo con un porcentaje tan grande de sus hijos profesionales y una comunidad de sus ciudadanos en el exterior con un poder económico listos para ayudar en la reconstrucción.

España no va a tener que preocuparse por una emigración masiva de cubanos hacia su territorio, pues en realidad a estos le gusta vivir en su isla, especialmente en ese periodo de cambios querrán estar presentes para no quedarse fuera. Muchos españoles podrán planear su futuro en Cuba pues les puede ser más económico y además vivir en un clima maravilloso.

En que se beneficiaria Cuba?, pues en ayudarnos a mantener la democracia que es lo mas importante. El desarrollo lo creamos los cubanos con nuestro talento y medios económicos, pero el tener la puerta abierta en la Comunidad Europea, ser un país grande, democrático, donde sea fácil castigar la corrupción de los políticos pues no van a poden controlar los medios como ocurre en un país pequeño. El pasaporte europeo solo nos daría alas para poder volar, pero el cubano quiere vivir en Cuba. Este siempre fue un país de inmigrantes, nunca de emigrantes, hasta estos últimos 50 años de debacle.

Por eso propongo para la Cuba futura la creación del Partido Autonómo Cubano como una alternativa democrática en la Cuba futura.

(Pintura "Saca tus conclusiones", JRM, 2000)

Incidente entre Enrique Collazo y José Martí por William Fountain

(Foto de Enrique Collazo Tejeda de Internet)

Carta #1 del Comandante Enrique Collazo a José Martí.

Habana, 6 de enero de 1892
Sr. D. José Martí
En la Emigración

Muy señor mío:

He leído una hoja suelta, titulada Por Cuba y para Cuba, que reproduce un discurso de usted pronunciado en Tampa el 26 de noviembre de 1891(2). No es mi ánimo discutir ese discurso; doy por sabido que en él trata usted magistralmente los arduos problemas políticos y sociales de nuestro país, ideando las más galanas soluciones. En la sexta columna del citado impreso, hay un párrafo, el tercero, que copio al pie de la letra:

“¿O nos ha de echar atrás el miedo a las tribulaciones de la guerra, azuzado por gente impura que está a paga del gobierno español, el miedo a andar descalzo, que es un modo de andar ya muy común en Cuba, porque entre los ladrones y los que los ayudan, ya no tienen en Cuba zapatos sino los cómplices y los ladrones?” Pues como yo sé que él mismo que escribe un libro para atizar el miedo a la guerra, dijo en versos, muy buenos por cierto, que la jutia basta a todas las necesidades del campo en Cuba, y sé que Cuba está otra vez llena de jutías, me vuelvo a los que nos quieren asustar con el sacrificio mismo que apetecemos, y les digo: -“Mienten”.

Los que militamos en la revolución y vivimos ahora en Cuba tenemos hoy el mismo criterio que ayer tuvimos, y, a pesar del tiempo transcurrido, mantenemos los vínculos que nos unieron a la década del sacrificio. Nuestro juicio sobre la emigración, por la conducta que observó durante la guerra, está consignada en el folleto que, a raíz del Convenio del Zanjón, publicó el autor de A pie y descalzo(3).

Después de la guerra hemos perseverado en esa opinión, abonada por los hechos; pero nunca imaginamos tan ruin a esa emigración como usted la hace aparecer en su discurso. ¡Cómo! ¿Con qué; a pesar de los años transcurridos, todavía puede asustarse esa emigración con el relato fiel de las privaciones, trabajos y desventuras que afrontamos durante diez años? ¿Crée usted, señor Martí, que los que, a impulso del deber, arrostren el peligro de hacer patria, deben ir ciegos o engañados como el soldado mercenario a quien se emborracha para que sirva de carne de cañón? ¿Tan ruin imagina usted la generación presente, que la cree incapaz de ir al sacrificio con plena conciencia de lo que va a hacer, con el mismo valor y estoicismo con que arrostraron la muerte, en el campo y en el patíbulo, los hombres del 68? Su manera de presentar las cosas nos autoriza para creerlo: los cubanos de hoy se asustan -eso piensa y eso teme usted- con un sencillo relato de penalidades. Pues bien, señor Martí: ofensa tan grave a los cubanos, jamás pensó inferirla el autor de A pie y descalzo, ni ninguno de sus compañeros, que unánimemente aplaudimos la veracidad y oportunidad de un libro cuya moral debe llenar de orgullo a todo corazón cubano. Como usted no ha comprendido el mérito real de ese libro, yo quiero explicárselo ahora, en muy pocas palabras: sabiendo, de lo que es capaz ese corazón cubano, que usted calumnia; sabiendo, porque ése fue el mundo en que vivimos durante diez años, que no hay trabajo ni sacrificio que le arredre en cumplimiento del deber, quisimos darle una idea clara y precisa del calvario que nosotros habíamos recorrido, para que aprovecharan la enseñanza nuestros hijos y sucesores.

No nos extraña que usted haya comprendido mal la índole de A pie y descalzo: el libro ha debido parecer a usted terrorífico. El que con ofensas más que suficientes -el grillete-, con edad sobrada, no cumplió con los deberes de cubano cuando Cuba clamaba por el esfuerzo de todos sus hijos; el que prefirió continuar primero sus estudios en Madrid, casarse luego en México, ejercer en la Habana su profesión de abogado, solicitar más tarde, como representante del Partido Liberal, un asiento en el Congreso de los Diputados, por Puerto Príncipe o por Cuba(4) el que prefirió servir a la Madre Patria, o alejar su persona del peligro, en vez de empuñar un rifle para vengar ofensas personales aquí recibidas, ése, usted, señor Martí, no es posible que comprenda el espíritu de A pie y descalzo. Aún le dura el miedo de antaño.

No; no es posible que usted comprenda lo que es, en toda su fuerza, el cumplimiento del deber; pues que en el momento preciso en que todo le obligaba a cumplirlo, pudo más en usted el amor a sí propio que el amor a Cuba. Y, sin embargo, hoy es usted patriota, y valiente, y héroe, y hasta orador. Y hoy es usted un prohombre cubano; la representación metafórica del patriotismo; sospecho que hasta mártir, un Bolívar en perspectiva; y nosotros... nosotros “estamos a paga del gobierno español”.

¡Cómo cambian los tiempos, señor Martí!... ¿Tenemos nosotros la culpa de que usted no prosperase en su bufete de abogado, o de que orientales y camagüeyanos no lo llevasen con sus sufragios a los escaños del parlamento español? ¿Qué le hemos de hacer, si usted por más que diga, no puede borrar su pasado? Pero si usted quiere ser cubano póstumo, o guapo, después que ha pasado el peligro, séalo en buena hora; pero déjenos en paz. Quien tanto miedo tuvo a sacrificar su vida cuando Cuba lo exigía, respete y no importune a los que por Cuba expusimos la cabeza una y mil veces.

Haga usted discursos; hable cuanto quiera; viva como mejor le acomode; que a nosotros no nos importa como vive cada cual. Sepa usted, señor Martí, que aquí, cara a cara del gobierno, nosotros conservamos nuestro carácter de cubanos y de revolucionarios; que no hemos hecho transacción alguna que desdiga o empañe nuestros antecedentes; que somos hoy lo que éramos en 1878; pero sepa al mismo tiempo que no rebajamos nuestra condición adulando a un pueblo incrédulo para arrancarle sus ahorros; que pedimos nuestro sustento al trabajo; que vivimos con la satisfacción del deber cumplido, pudiendo decir con orgullo: a nadie tememos; a nadie debemos; a nadie adulamos.

Si de nuevo llegase la hora del sacrificio, tal vez no podríamos estrechar la mano de usted en la manigua de Cuba; seguramente porque entonces continuará usted dando lecciones de patriotismo en la emigración, a la sombra de la bandera americana.(5)

De usted, S. S. Q. B. S. M.
Enrique Collazo(6).

Firman, por estar conformes:

José Ma. T. Aguirre(7), Francisco Aguirre, Manuel Rodríguez.

(
(6) Enrique Collazo y Tejada nació en Santiago de Cuba, el 28 de mayo de 1848-murió en La Habana, el 13 de marzo de 1925. Se encontraba en España cursando estudios militares cuando estalla la revolución en Cuba y, deseoso de unirse a ella, parte para Francia; de allí viaja a los Estados Unidos, y se enrola como soldado en la expedición del Perrit, comandada por el general Thomas Jordan, que desembarca en Cuba en mayo de 1869. Al concluir la guerra, por sus méritos militares, ostentaba el grado de Comandante. En compañía del general Gómez parte para Jamaica, y en 1887 regresa a Cuba y continúa conspirando hasta el 15 de noviembre de 1894 cuando, en representación de los revolucionarios de la Isla, se dirige a Nueva York, donde junto con Martí y el general Mayía Rodríguez, enviado especial del General en Jefe Máximo Gómez, firma el plan y la orden de alzamiento. Vence múltiples dificultades, pero logra desembarcar en Varadero el 17 de marzo de 1896, y termina la guerra como General. Fue además, representante a la Asamblea Constituyente de la Yaya en 1897.

(7) José María T. Aguirre y Valdés (La Habana, 22 ago. 1843-Loma de Jaruco, La Habana, 29 dic. 1896). Al estallar la guerra en 1868, marcha al extranjero; regresa a Cuba en la expedición del Galvanic para incorporarse a la lucha independentista en la que alcanza el grado de Teniente Coronel. Deportado a España, es liberado al firmarse la paz del Zanjón. Forma parte de los conjurados en la Guerra Chiquita; pero fracasada esta, regresa posteriormente a La Habana. El 24 de febrero de 1895, al lanzarse en Baire, Oriente, el grito de Independencia o Muerte, es apresado, pero lo liberan más tarde. Viaja a los Estados Unidos, de donde el 10 de noviembre de ese año parte en unión del general Francisco Carrillo al frente de una expedición, que seis días después los dejaría en las costas orientales de la Isla. Se incorpora otra vez a la lucha emancipadora en la que, luego de participar en algunos combates victoriosos, en la provincia de La Habana, enferma gravemente y muere.

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“Enrique Collazo, testigo de las negociaciones de la Paz del Zanjón y soldado de fila escribe, a propósito de este triste desenlace:

“"La República había muerto. La Cámara había dejado de ser; los trabajos y peligros de diez años de lucha habían sido infructuosos; inútil tanta sangre cubana derramada; nuestros héroes no tendrían más recompensa que el olvido para ellos, el hambre y la miseria para sus hijos; y para los que tuvimos la desgracia de sobrevivir, el desengaño como premio, la calumnia y el desdén de nuestros paisanos como galardón a nuestra fe y patriotismo. Aquellos que, descansadamente, esperaban tranquilos en el hogar las noticias de nuestras derrotas o victorias fueron nuestros jueces, o los que, llenos de ardor bélicos nos acusaban de traidores o cobardes".

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Mi opinión:

Cada vez mas, me maravillo de la historia de Cuba, con España había más libertad que con la Independencia, por ejemplo, José Martí, después de haber estado preso por revolucionario, ser deportado a la Península y estudiar en Madrid. España crea una amnistía y los revolucionarios pueden regresar a Cuba. Después de viajar por los países que quiso, regresa a la Habana y ejerce su profesión de abogado y más tarde es representante por el Partido Liberal, y tiene un asiento en el Congreso de los Diputados por Puerto Principe, o por Cuba, etc. Yo no entiendo nada, siempre me dijeron que España fue mala con Cuba, y con la independencia los cubanos exiliados no pueden regresar a la isla y ejercer su profesión y aspirar a un puesto político. La Independencia es una Falacia y no ha resuelto nada en ningún país de Latinoamérica. Todos son un desastre!

Cada vez me convenzo más de que la guerra llevada a cabo por Jose Martí, fue innecesaria y trajo mucha sangre, y destrucción a toda Cuba. La Tea Incendiaria de Máximo Gómez fue un acto genocida, La quema de fincas, de ganados, de ferrocarriles, de ingenios azucareros, de pueblos por ejemplo llevados a cabo por Calixto Garcia en Gibara y otros lugares fue un crimen de lesa Humanidad. Fue un enfrentamiento entre primos que nunca debió ocurrir, ahí nos creamos una Karma Negativo de grupo que aún estamos pagando. Basta de revoluciones y la de Jose Martí, quien fue un gran desconocido dentro de Cuba, hasta época de la República que se dió a conocer como el Mesías, el Jesucristo cubano, desde mi punto de vista, fue un error. A Martí lo necesitábamos vivo, participando del gobierno y cambiando lo malo, llevando la educación por los campos de Cuba y enseñando, pero siempre dentro de la paz y la cordialidad. Los historiadores nos han mentido muchísimo, La verdad tiene que salir a la luz. Somos un pueblo engañado y manipulado. J.R.M.

Los olvidados de la historia, Partido Liberal Autónomo

Montoro (a la izquierda),Jose M Gálvez y Fernández de Castro. Destacados autonomistas.(Recuerden que el Partido Liberal Autónomo fue quien ganó, comenzando la Comunidad Autónoma Cubana en enero de 1898)

En La Habana, el día 4 de abril de 1888, se hizo público un manifiesto en el que se leía:

... Al Partido Autonomista, depositario de las esperanzas e ideales del pueblo cubano, encarnados en la fórmula más depurada y más persistente de su historia política, y único partido de razonada oposición organizado en este país, le importa decir lo que piensa... El Partido Liberal Autonomista condena todo trastorno del orden, porque es un partido legal que tiene fe en los medios constitucionales y en la eficacia de la propaganda... Pero además, nuestro Partido... no romperá su bandera, ni cederá el campo a los que vienen a malograr nuestra trabajosa cosecha, a hacernos cejar en la senda del progreso pacífico, a arruinar la tierra y a nublar las perspectivas de nuestros destinos con horribles espectros: la miseria, la anarquía y la barbarie...

Y entre otros que no se mencionan en el presente trabajo, firmaban el Manifiesto José María Gálvez, José Bruzón, Rafael Fernández de Castro, Antonio Govín, Eliseo Giberga, Herminio Leyva, Ricardo del Monte, Rafael Montoro y Francisco Zayas.

Al leerlo Fermín Valdés Domínguez, ya como Jefe de Despacho del general Gómez, anotó en su Diario de Soldado: "No se puede dar nada más infame que este escrito que debemos tener siempre presente los que luchamos con las armas en la mano por la independencia de nuestra patria, pues con las mismas afirmaciones que en él hacen los cubanos que lo firman, los hemos de castigar algún día, pues seríamos muy cobardes si perdonáramos a los que de tan traidora manera se pusieron al lado de los españoles


Facsímil de la carta de Montoro a Pirala: "El pueblo de Cuba en su inmensa mayoría no ha sido nunca, como no es hoy, revolucionario. Es demasiado inteligente para no comprender que la independencia sólo podría significar para él una serie de turbaciones y catástrofes"

Carta inédita de Rafael Montoro, cuyo original se encuentra en el Archivo Histórico, de Madrid, dirigida al historiador español Antonio Pirala, le dice el 7 de julio de 1895 (ya con todo Oriente insurrecto, y muertos en campaña José Martí y los generales Flor Crombet, Amador Guerra y Francisco Borrero; a una semana del combate de Peralejo, donde por poco pierde la vida Martínez Campos, atacado por Maceo, donde murió el general español Fidel Santocildes): "... El pueblo cubano en su inmensa mayoría no ha sido nunca, como no es hoy, revolucionario. Es demasiado inteligente para no comprender que la independencia sólo podría significar para él una serie de turbaciones y de catástrofes que lo reducirían al estado de Santo Domingo o Haití... No he sido, ni soy, ni creo que seré jamás revolucionario. Estoy seguro de que la autonomía colonial con España colmará todas las justas aspiraciones de Cuba..."
..."


Pero Máximo Gómez. en los días en que llegó a Cuba la Constitución autonómica, creyó conveniente dictar un "Bando" por el que se ordenaba la pena de muerte concretamente al que aceptara o propusiera el autonomismo. Fue por ese motivo que, cuando se presentó ante el joven coronel Néstor Aranguren su antiguo compañero de trabajo, el español Joaquín Ruiz y Ruiz, el 13 de diciembre de 1897, proponiéndole que se uniera al partido autonomista, le formaron Consejo de Guerra y lo fusilaron junto a los dos prácticos que habían ido con él al campo insurrecto. Y, tiempo después, el capitán José Zúñiga tuvo que ejecutar a cuatro de sus superiores —dos tenientes coroneles y dos comandantes— de la Brigada Cienfuegos, porque "intentaban presentarse al enemigo acogiéndose a la autonomía", según se lee en el Acta del 19 de abril de 1898, del Consejo de Gobierno, reunido en Camagüey. Cuatro días más tarde firmó Calixto García una "Circular" que por su parte ordenaba: "Cualquier comisión del Partido Autonomista que se le presente, será reducida a prisión, y si se atreviese a iniciar transacción de cualquier clase con España, aplicará Ud. la Ley que contra los traidores ha dado nuestro gobierno". Así, cuando a Eliseo Giberga, diputado del Consejo autonomista, se le ocurrió crear una comisión para invitar a los rebeldes a que participaran con ellos en el gobierno, se le informó de la justicia mambisa y abandonó el proyecto.

Acabado de desembarcar en Cuba, la primera orden que dicto el General Maceo, fue la de ahorcar a todo el que se presente con proposiciones de paz.
Maceo era bien sanguinario.

De haber ganado los mambises la guerra de independencia y no tener la presencia norteamericana en Cuba gobernando, de seguro hubiésemos tenido una dictadura militar al mando de Maceo y Gómez y le hubiesen pasado la cuenta a todos los del partido autónomo y anexionistas y no iba a quedar títere con cabeza, algo así como “dentro de revolución todo, fuera de la revolución nada, “PAREDON”. Parecido a lo que sucedió en Haití.

Biografía: Dr. Carlos Ripoll, “La noble intransigencia de José Marti”.

Monumento a Máximo Gómez, el patriota genocida. Por J.R.M.

Ese monumento que ven ahí es del Generalísimo Máximo Gómez, que fue el patriota de origen dominicano, que mas daño causo a Cuba. Siempre hablamos de los horrores de Valeriano Weyler, pero nunca se habla de que todo lo el hizo fue el resultado de las acciones tan crueles de Máximo Gómez destruyendo toda al isla para que los españoles solo recogieran cenizas y perdieran interés por Cuba. Que cosa mas infame destruir la economía prospera de una región.

Además traicionó la memoria de José Marti y de Maceo, ya que estos habían declarado que si EEUU invadía Cuba, ellos se pondrían al lado del ejercito español, sin embargo Máximo Gómez enseguida corrió a ayudar a los norteamericanos y después estos lo despreciaron, pues no lo dejaron desfilar con sus tropas por las calles de Santiago, me alegro por traidor a España. Mas tarde desmovilizaron a los mambises para que no participaran en la nueva Cuba. De todas formas estos, habían perdido la guerra civil española, y los autonomistas habían ganado y comenzado la Comunidad autónoma de Cuba el 1 de enero de 1898. Lideres principales como José Marti, Máximo Gómez, Agramonte, Panchito Gómez Toro, etc., etc., etc., habían muerto y hubo tropas mambisa que se desmovilizaron y se unieron al nuevo gobierno autonómico, lo que te deja saber bien claro que los mambises habían perdido. La invasión norteamericana y los historiadores parcializados, escribieron de una forma que tal parece que los mambises lograron la independencia de Cuba, que falacia. Nos han manipulado siempre, pero la justicia a veces tarda, pero llega y sale a la luz publica las verdades que nos han ocultado.

Máximo Gómez fue un asesino y viejo tirano, que hubiese implantado una dictadura militar en Cuba junto con Antonio Maceo y ese era el temor de Martí.

Estoy seguro que de haber triunfado y sin la presencia norteamericana en Cuba, hubiesen rodado muchas cabezas de autonomistas y españoles peninsulares y de islas españolas de Europa incluyendo Canarias.

A continuación pueden ver las ordenes del viejo tirano cuyo monumento vemos en plena Habana y el resultado de su genocida Tea Incendiaria. Yo no promuevo el remover su estatua pues es muy linda y para los cubanos es solo una figura decorativa de un parque de La Habana, es como un adorno sin que te interese el significado.


El 6 de noviembre. Gómez enviaba su primera orden al ejército invasor sobre la Tea Incendiaria:
(Desde mi punto de vista bien cruel)

Articulo 1. Que todas las plantaciones sean totalmente destruidas, quemando la caña y los edificios aledaños, así como todos los ferrocarriles que los comuniquen a los ingenios.

Articulo 2. Que todos los trabajadores que laboren en los ingenios azucareros (fuentes de riqueza que tenemos que negar al enemigo) sean considerados traidores a la patria.

Articulo 3. Que todo aquel que se pruebe que este involucrado en las actividades descritas en el Articulo 2, sea pasado por las armas. Que todos los jefes del Ejército Libertador acaten esta orden, en nuestra determinación de desplegar triunfante la bandera de la Republica de Cuba, aunque esto tenga que ocurrir sobre un campo de ruinas y cenizas.


Con libertadores como estos, tan crueles, nada bueno se podía esperar en una Cuba libre. No había que quemar casas y negocios de personas inocentes.

Algunas de las estadísticas producto de la Tea Incendiaria fueron;

Un estudio sobre Cuba. University of Miami Press, 1963.)

Cabezas de ganado: 1882: 2’585,309; 1899: 376,650

Caballos, mulos y asnos: 1892: 647,360; 1899: 108,317

Embarques de cocos, plátanos y frutas frescas hacia EE.UU. 1888: casi dos millones y medio de pesos; 1898: 44,000 pesos.

Maderas preciosas exportadas: 1893: Más de 1 millón de pesos; 1898: 16,000 pesos.

Zafra azucarera: 1894: 1’054,214 ton.; 1897: poco más de 200,000 ton.

Sin contar el desastre en la industria tabacalera, la destrucción de ferrocarriles, telégrafos, y todo lo que vieran por su paso. Además de considerar traidor a todo aquel que siguiera trabajando para algún ingenio azucarero etc., y ponerle todo el peso de la ley, o sea ajusticiarlo por traidor.

En acciones armadas, víctimas de represalias, pero sobre todo de enfermedades, malos tratos y hambre, murieron decenas de miles de cubanos.

Si el censo de 1887 reportó una población de 1’631,687 habitantes, el llevado a cabo en 1899 por el gobierno interventor puso de manifiesto que estos apenas superaban la cifra de millón y medio de personas.

El Autonomismo cubano y los historiadores.. Por José R. Morales

El Partido Liberal Autonomista fue el primer partido legal en la historia de Cuba. Sin embargo ha sido ignorada su importancia por los historiadores parcializados. Por ello cabria pensar que la historiografía sobre el mismo fuera amplia y sin embargo hasta hace muy poco no hemos dispuesto de una monografía.

Este se constituyo en agosto de 1878 a partir del Partido Liberal, alentado por el periódico El triunfo. La Ley del 78 del Pacto del Zanjon, trajo la ley municipal y provincial basada en sufragio, creación de partidos políticos y representación en las Cortes, derechos de reunión y asociación, ley de imprenta y una dinámica de elecciones que contribuyeron a la formación y consolidación de una opinión pública.

A diferencia de movimientos políticos criollos anteriores, como el anexionismo y el reformismo, el autonomismo se constituyo como un autentico partido, al cumplir las condiciones que la ciencia política impone para reconocer a una agrupación como tal: canalizar intereses de distintos sectores, aspira a participar del poder y tener un programa para la sociedad en conjunto. El partido es una institución integrada y mediadora de la pluralidad y es conflictividad política que se produce en la sociedad.

En noviembre de 1897, se dieron los decretos que fijaban las base de al autonomía, acompañados de otros dos; sufragio universal e igualdad de derechos entre peninsulares y cubanos. El entramado institucional era el siguiente. Un Parlamento bicameral formado por una Cámara de Representantes elegida por Sufragio Universal (1 representante cada 25,000 habitantes) cada cinco años y un Consejo de Administración de 35 miembros, de los cuales la metrópolis asigna 17. El Parlamento entiende de Justicias, Obras Publicas, Tesoro, Educación, Política Monetaria, y capacidad de formar su propio Presupuesto.

El Gobernador como máxima autoridad designada por el Gobierno Metropolitano, lo controlaría, sancionaría sus decisiones y formaría el Consejo de Secretarios para atender las ramas de Gracia y Justicia y Gobernación, Hacienda, Instrucción Publica, Agricultura, Industria, Comercio, y Obras Publicas.

El 1 de enero presidido por Gálvez, con 3 secretarios autonomistas (Montoro, Govin y Zayas) y dos reformistas (Eduardo Dolz y Laureano Rodríguez), nacía el la autonomía.
Tras 20 años de existencia, los autonomistas se habían convertido en el eje de la vida política insular.

En las Cortes obtuvieron el 70 % de los escaños y en las del Parlamento el 80%.
Los Independentistas como siempre, decretaron “Pena de Muerte”, para quien aceptase la formula de “Paz Autonómica”. Eso pasa con los intransigentes. Me parece que el pueblo de Cuba se merecía experimental como nos iba. Los mambises se volvieron sanguinarios pues uno no debe ejecutar a nadie solo por el hecho de pensar diferente. Ellos querían implantar una dictadura militar feroz y Marti fue un tonto útil que creyó en ellos. A los EU no le convenía una Cuba Autónoma de España, la querían controlar ellos y utilizaron a los mambises para darle un toque de independencia.

El autonomismo gozaba de una fuerte apoyo entre la elite criolla escarmentada por la Guerra de los Diez Años y horrorizada ante la practica política de las republica latinoamericanas.

Biografia: La fuerza de la Palabra del Autonomismo en Cuba en el ultimo tercio del siglo XIX. Por Miguel Luis García Mora, Fundación Histórica Tavera (Madrid)

1878 al 1898. El Autonomismo en Cuba

1878-1898: El movimiento autonomista en Cuba

Muchos cubanos y españoles parecen olvidar su propia historia, muchas veces ocultada o ligeramente manipulada por el poder gobernante. Además a primera vista el autonomismo cubano es un fenómeno histórico de dificil comprensión, debido a la dualización que el paso del tiempo y muchos historiadores han sugerido. No debemos olvidar que Cuba fue la primera Comunidad Autónoma que existió en España, auque fuese por un periodo corto de tiempo.

Así el hecho de que entre el convenio del Zanjón y el grito de Baire existiese una fuerza política, el Partido Liberal Autonomista, que concentraba los mayores apoyos de los insulares blancos, viene a perturbar las visiones propias de un nacionalismo reduccionista. A fin de cuentas.. ¡los autonomistas, a las guásimas!, es decir, hay que ahorcar a los autonomistas, fue un grito popular al terminar la guerra en 1898.

General Martínez Campos

La tolerancia implantanda por el general Martínez Campos, sugería la posibilidad de alcanzar importantes reformas, incluso el autogobierno, por medios legales. Así propietarios criollos, abogados, publicistas, e incluso masones (como Antonio Govín, gran maestre y definidor del nuevo partido) decidieron emprender esta senda, bajo el estandarte de la bandera patriótica cubana de la autonomía, compatible a su juicio con la soberanía española.

Uno de los principales obstáculos para los autonomistas residió en que esa tolerancia para su actuación pública no alcanzaba traducción efectiva, ya que los mecanismos de la Restauración otorgaban la hegemonía en la isla al partido Unión Constitucional; y Cánovas del Castillo era visceralmente opuesto a la autonomía.

Pero para muchos cubanos la autonomía era la mejor opción y estatus posible, así un comentarista anónimo en enero de 1890 afirmó: "El problema cubano no tiene más que dos soluciones: la solución anexionista y la solución autonómica. Los liberales y demócratas preferimos la última porque es la solución nacional. El día en que desaparezca el Partido Autonomista, tan calumniado por los conservadores, una inmesa catástrofe se cernirá".

A partir del ángulo opuesto, ese papel histórico es precisamente lo que les reprochaba José Martí, aunque muchos independentistas veían la autonomía como la solución a la guerra.

Rafael Montoro y José María Gálvez

El presidente del Partido Autonomista, José María Gálvez, fue quien de forma más clara propuso la perspectiva del acuerdo en el marco de la autonomía. La conciliación buscada era absoluta: "Nuestro ideal es conseguir la autonomía bajo la nacionalidad española. Españoles con todas las condiciones de los españoles, a saber, cubanos civilizados, cultos y libres".

El autonomismo irritaba a José Martí justamente por constituir una desviación de la senda independentista, pero al mismo tiempo constituía un factor decisivo de toma de conciencia. Algunos autonomistas acabarían uniéndose a los secesionistas, como "el mayor productor de azúcar del mundo" Emilio Terry. Otros en cambio como el abogado José Antolín del Cueto, permaneció leal a la España penínsular, presidiendo la cámara autonómica cubana en plena guerra hispanoamericana.

También José María Gálvez (presidente del Partido Autonomista) y Rafael Montoro se mantienen en la lealtad a España en calidad de "autonomistas históricos".

El autonomismo en Cuba:

Rafael Montoro ValdésRafael Montoro Valdés (1852 - 1933), político, abogado, historiador, crítico literario y escritor.

Rafael Montoro nació en La Habana en Cuba, entonces parte de España el 24 de octubre de 1852. Realizó su formación en su ciudad natal y el curso 1862 - 1863 realizó estudios en el colegio de El Salvador.

Con 12 años se trasladó a Europa, donde visitó Inglaterra y Francia, y Estados Unidos. Completo sus estudios básicos en Nueva York en 1866 volviendo a Cuba al año siguiente matriculándose en el colegio San Francisco de Asís donde recibió sus primeras clases de oratoria de mano de Antonio Zambrana.

Volvió a Francia en 1868 y se trasladó a España fijando su residencia en Madrid. En la capital de España se matriculó en la universidad para cursar la carrera de Derecho. Colaboró en la revista Contemporánea en la que publicó varios artículos, y participó activamente en las labores del Ateneo en donde coincidió con relevantes figuras de la vida intelectual madrileña como Canovas, Azcárate y Castelar. Fue secretario de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles. Durante su estancia en la península conoció al padre de la independencia cubana José Martí.

En 1878 volvió a la isla y fundó el Partido Liberal Autonomista del que fue su líder e ideólogo por más de 20 años. Ocho años después de la fundación el partido Rafael Montoro fue elegido diputado en las Cortes Españolas. Dos años antes se había licenciado en Derecho Civil y Canónico por la Universidad de La Habana.

En 1898 realizó funciones de Secretario de Hacienda del breve gobierno autonómico y al obtener la independencia ejerció diversos cargos en los diferentes gobiernos llegando a ocupar, en el período entre 1921 y 1925 la Secretaría de Estado bajo la presidencia de Mario García Menocal, ya había sido secretario de la Presidencia entre 1913 y 1921. En 1908 había intentado realizar un pacto con el Partido Conservador para obtener la vicepresidencia, pero no consiguieron el acuerdo.

En 1910 se funda en Cuba la Academia Nacional de Artes y Letras en la que Montoro figuró como Miembro de Número desde su fundación. En 1926 ingresó en la Academia de la Historia de Cuba. Formó parte de la Real Academia Española.

Rafael Montoro falleció en su ciudad natal el 14 de agosto de 1933.

Del Blog del Dr Octavio Dilewis

A los autonomistas cubanos del Siglo XIX. Por José R. Morales

Hoy mi comentario va dirigido a los autonomistas cubanos del siglo XIX. Pienso que todos obviamos una parte importante de la historia de Cuba y que es el triunfo de estos ante las cortes de España. Para esto voy a pedir prestada, información de la Dra. Alonso Romero y de su estudio minucioso sobre la historia de la ultima etapa de España en Cuba.

Siempre que hablamos de Cuba antes de la Guerra Hispano-americana, nos referimos a la Cuba colonial y mencionamos los horrores que hicieron algunos gobernates españoles, y fue verdad, pero casi nunca mencionamos que en 1821 nos convertimos en una semi-provincia de ultramar donde Félix Varela fue el primer representante ante las cortes de España y que ese era el comienzo del gran triunfo. Después nos convertimos en 6 provincias de ultramar en 1837 pero con unas “leyes especiales. Éramos españoles de segunda clase pues las mismas leyes que regían la península e islas cercanas de Europa no eran las que nos regían a nosotros que no teníamos derecho al voto, etc. Pero tampoco éramos ya colonia, sino provincias de ultramar con “leyes especiales”.

Por lo tanto no debemos decir que éramos colonia pues estamos siendo “ignorantes”. Los cubanos eran españoles de nacimiento.

La situación bélica, pues, continuaba imponiendo sus exigencias, de ahí que la autonomía comenzara a apreciarse como un mal menor frente al miedo a perder Cuba y a la amenaza de intervención de los Estados Unidos en la contienda. En esta situación extremadamente tensa el nuevo Ejecutivo de Sagasta dicta los Decretos de 25 de noviembre de 1897, que configurarían el marco jurídico necesario para implantar el régimen autonómico en las Antillas.

En virtud de estas normas (cuatro Decretos dictados por la Presidencia del Gobierno español en la citada fecha), se establecía la total equiparación de derechos y garantías constitucionales entre insulares y peninsulares; se hacía extensiva a Cuba y Puerto Rico la Ley Electoral de 26 de junio de 1890 promulgada para el territorio peninsular (aunque adaptada a las condiciones de las Antillas), concediéndose en consecuencia el derecho de sufragio universal masculino; se articulaban los presupuestos, principios inspiradores y objetivos que determinarían el régimen autonómico insular, así como la estructura (órganos y funciones) de la nueva planta autonómica, elementos todos minuciosamente estudiados por la profesora Alonso Romero (Págs. 110-130). En definitiva, Sagasta no había hecho más que juridificar y desarrollar el programa político propugnado dos décadas atrás por los autonomistas cubanos, para regocijo de estos.

Ese triunfo de los autonomistas cubanos es omitido por los cubanos cada vez que hablamos de nuestra historia. Quizás porque hay un grupo de personas que lo hacen a propósito o de que los historiadores de la época escribieron una historia parcializada para no ofender a los norteamericanos, ni a los mambises y de eso no se habla. Es mejor hablar de independencia. Pero la verdad esta ahí.

En el tercer y último capítulo la profesora salmantina estudia la praxis del régimen autonómico en Cuba, que acertadamente califica de “historia corta” (Págs. 139 y ss.). Aquí analiza detenidamente el tránsito del Gobierno provisional a la constitución del Gobierno y el Parlamento autonómicos definitivos, en el lapso que transcurre entre el 1 de enero y el 18 de mayo de 1898 (Págs. 139-166). En este contexto finisecular es nombrado presidente del Gobierno provisional el que fuera líder del PLA (Partido Liberar Autónomo) desde su fundación: José María Gálvez, que tenía a la sazón más de sesenta y cinco años y una salud muy quebrantada, y como miembros de su gabinete los también autonomistas Antonio Govín, Rafael Montoro y Francisco Zayas, y los reformistas Laureano Rodríguez y Eduardo Dolz, de manera que los integristas del PUC (Partido Ultra Conservador) quedaban totalmente excluidos.

Ciertamente no podía ser más adverso el panorama con el que este Gobierno autonómico comenzaba su andadura: un país sumido en la guerra y una población en situación límite, a lo que había que añadir el evidente afán intervencionista de los Estados Unidos. Estaban servidas desde un inicio, pues, las condiciones necesarias para su pronta desestabilización.

No tardaría en saltar la chispa que encendería la mecha para el estallido de la guerra con los Estados Unidos: la explosión del acorazado Maine en la bahía de La Habana el 15 de febrero de 1898. A partir de aquí la suerte estaba echada para el neonato Gobierno autonómico insular, y también para la soberanía española en Cuba.

El 25 de abril del mismo año el Congreso norteamericano declaraba formalmente la guerra a España. El conflicto marcaría, así, el escenario en el que se desarrollaría la breve historia del régimen autonómico en la Gran Antilla, pero aún en tan adversas circunstancias se celebraron las elecciones al Parlamento insular a finales del mes de abril, y ya el 4 de mayo tenía lugar la sesión de apertura de dicho Parlamento (Págs. 160-163). El 18 de mayo se constituía el Gobierno autonómico definitivo, nuevamente presidido por José María Gálvez e integrado por las mismas personas que hasta el momento habían ocupado las Secretarías del Despacho con carácter provisional.

El 1 de enero de 1899 se arriaba la bandera española en el Castillo del Morro de La Habana y se izaba la norteamericana, símbolo del cese de la soberanía española en Cuba. De poco había servido, pues, la táctica descentralizadora como solución in extremis a la guerra.

En mi opinión personal, Cuba se merecía probar como nos iba, siendo territorio español con los mismos derechos que los peninsulares, o sea españoles de primera clase y que era el triunfo y deseo de la mayoría del pueblo cubano. Si eso no nos funcionaba, era nuestro deber continuar la lucha, pero considero que fue ilegal la guerra de EU contra territorio español para supuestamente “liberar a Cuba” en los momentos en el que ya los cubanos habíamos ganado lo que quería la mayoría del pueblo. Esa decisión era solo nuestra.

Aunque se quiera comparar a Cuba con los demás países de Latinoamérica, hay que aclarar que era una situación distinta. España llego a un lugar de muy poca población, mucha de ella mutante pues la isla era peligrosa en tiempo de ciclones. Su población indígena desapareció por diferentes motivos que todos conocemos. España creo un país de la nada. Los negros fueron llevados allí como esclavos, cosa que condeno, pero tampoco eran nativos y llegaron a territorio español. Los chinos llegaron con contrato de trabajo y REPATRIACION. Nos talaron muchos de nuestros bosques y se llevaron su madera preciosa, pero Cuba era como un gran bosque y necesitábamos que se talaran para construir caminos, pueblos, ciudades, áreas para sembrar y cosechar, etc.

Fue más lo que nos trajeron que lo que se llevaron. Cuba sin idioma español, sin café, caña de azúcar, sin ganado porcino, vacuno, sin las cabras, sin caballos, sin gallinas, sin arados, sin esas construcciones tan bonitas, sin nuestras costumbres, etc. no fuera nada. Si tenemos en cuenta que la mayoría de los cultivos y animales de consumo son introducidos, no tendríamos arroz, congri o potajes, ni tostones, puerco asado o tamales, no habría cascos de guayaba con queso, no tendríamos café , ni flan, ni pudín, ni croquetas, etc. y solo nos quedaría la yuca hervida, pero sin mojo y el tabaco para después.

En efecto, la caña de azúcar, el flamboyán, el mango, el plátano, los cafetales, el maíz y quizás la palma real, no son oriundas de Cuba. Ni la Mariposa, flor nacional es oriunda de Cuba.

(Ver Flora cubana · http://www.galeón.com/elcolibri/page3.html )

Mucha de la información que puesto aquí la obtuve del escrito del Sr. Antonio-Filiu Franco Pérez, titulado “CUBA Y EL ORDEN JURÍDICO ESPAÑOL DEL SIGLO XIX: LA DESCENTRALIZACIÓN COLONIAL COMO ESTRATEGIA Y TÁCTICA JURADICÓ-POLÍTICA (1837-1898) http://hc.rediris.es/05/Numero05.html?id=16

A propósito del libro de Mª Paz ALONSO ROMERO, Cuba en la España liberal (1837-1898). Génesis y desarrollo del régimen autonómico, Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Madrid, 2002, 223 págs

La Quema de Bayamo, una Mancha Negra en la historia de Cuba

Hace poco se conmemoró un aniversario más de la Quema de Bayamo, y muchos cubanos lo celebran con orgullo. Un hecho realmente salvaje que obligo a la mayor parte de la población bayamesa a irse para la manigua sin nada, pues le habían destruido lo poco o mucho que tenían, y desde la distancia con un buen plato de comida y una copa de vino, lo celebran. Que ignorantes somos!

Todo comenzó por una derrota que tuvieron los mambises en una emboscada en el campo, y la idea brillante fue quemar el pueblo para que los españoles no pudieran transitar por el.

Palabras de Carlos Manuel de Céspedes, el “Padre de la Patria” y cuya casa misteriosamente no cogió candela esa primera vez, porque a Bayamo lo quemaron varias veces.

“En vista de esto y no pudiéndose hacerles frente al enemigo en los llanos o sabanas que existen entre el referido Cauto Embarcadero y Bayamo, los hijos de este pueblo (siempre ellos hablan en nombre de todos), resueltos a que Valmaseda no se saliese con el gusto de pasearse por sus calles, determinaron pegarle fuego a la población, para que el enemigo la encontrara convertida en cenizas.”

“La consigna de “Independencia o Muerte” cambió en hachones la vida de mujeres, hombres, niños y ancianos.

De casa en casa se propagó la chispa que volvió una gigante hoguera la urbe. No importaba inmolarse, destruir la ciudad, los recuerdos e ilusiones, pues los términos humillación y esclavitud habían sido desterrados de sus diccionarios. La manigua habría las puertas a los valientes”.

Las palabras del "Padre de la Patria", en la citada carta, exponían entonces la transcendencia de la hazaña.

Desde mi punto de vista, otro hecho abominable en la historia de Cuba y los mambises.

Haciendo un resúmen de los hechos:

En la madrugada del 12 de enero de 1869 una sola llamarada y columna de humo se divisaba a unos cuantos kilómetros de la ciudad. Se escribía en Bayamo una de las más penosas y crueles páginas de la historia de la patria, por lo que tuvieron que pasar muchas familias bayameses al destruirle sus casas y negocios, y tener que irse para la manigua hambrientos en total pobreza.

En enero de 1870, la Junta Municipal dio cuenta del estado constructivo existente en la ciudad al ser ocupada por el mando español. En ese momento fueron empadronadas 1,174 fincas urbanas, distribuidas en 49 calles y callejones, de las cuales 1,014 se encontraban en ruinas y 160 en buen estado.

En 25 de las calles menos pobladas todas las casas fueron destruidas; en las arterias principales las mayores afectaciones se localizaban en las denominadas del Ángel, con 97 casas destruidas de 101 existentes; Pedro Mártir, con 74 de 78; Santo Domingo, 139 de 148; Plaza de Isabel II, las 12 fincas urbanas en ruinas; San José 50 de 50 destruidas; del Cristo 72 en ruinas de 79 y de la Caridad, 58 de 66.

La mayoría de las viviendas reportadas en buen estado, en escaso por ciento, se ubicaban en las del Salvador, con 32 de 119 existentes; San Francisco, 27 de 62 y Plaza de la Iglesia, 5 de 9. El resto de las fincas urbanas quedadas en pie se encontraban dispersas en 10 de las restantes arterias; mientras 25 calles y callejones fueron arrasadas totalmente por las llamas.

El incendio de Bayamo constituyó la declaración universal de la decisión cubana de obtener la independencia de España a cualquier precio, aunque hubiera de recurrir a los sacrificios supremos que tal empeño imponía.

Recuerdo en 1980 hubo una revuelta aquí en Miami de afroamericanos por la muerte a tiros de un ciudadano de la raza negra por parte de un policía blanco. Estos comenzaron a incendiar su barriada y quemaron coches y negocios que pertenecian a afroamericanos. Nosotros vimos eso como un acto salvaje, ya que estaban destruyendo su propio vecindario, sin embargo celebramos la Quema de Bayamo como algo heróico.

Nada, que al cubano no hay quien lo entienda.

Artículo de Cuba Española
http://cubaespanola.blogspot.com/